Felicidad es una palabra que tiene sinónimos igual de agradables de leer como dicha, alegría, satisfacción, bienestar o fortuna, a los cuales le agrego paz y tranquilidad. Una tranquilidad superior que no se turba ni se pierde entre el ruido de los avatares de la vida ni la cotidianidad. Hablar de felicidad es un tema que podría ser un cliché si se trata superficialmente pero cuando se piensa en ella al final del día, en una mañana silente , en un largo viaje en soledad, en un duelo, en plena frustración o en los inoportunos ataques de ansiedad, se convierte en un tema serio y complejo.

Asumiendo el hecho de que muchos recuerdos están asociados a una canción, de igual manera que los sentimientos y emociones, especialmente en el tema de hoy ¿ Cuál será el secreto para ser feliz ?. Antes de siquiera pensar en una respuesta mi mente corre hacia aquellos interrogantes que llamaron poderosamente mi atención cuando escuchaba una canción que está en mi lista sagrada llamada «canciones para ser feliz». Eros Ramazzotti cantaba en español con un peculiar acento italiano «Dedicadas para los que están desesperados…» y la pregunta ¿ desesperados? ¿Qué cosas pueden hacer que una persona se desespere?. Tantas respuestas como personas, tantas como situaciones, lo cierto es que ¡sí!. Es posible estar desesperados sin importar la causa, la sensación que se tiene es de no tener esperanza, de no tener salida, de no encontrar un camino o una respuesta. Para enfrentar el desespero es necesario aceptar que es una emoción que está presente y que nos corresponde actuar de manera rápida y prudente para salir ilesos, puesto que el desespero es una emoción que se asocia a nuestra salud física y mental si no se gestiona correctamente. Respirar profundo, pensar en una suave canción, recordar buenos tiempos, pensar en seres queridos, tomar lentamente un vaso de agua, tomar una siesta o simplemente sentarse unos minutos, son grandes aliados para tener la tranquilidad que nos ayude a continuar.

Seguidamente la estrofa continuaba con una lapidaria frase «Dedicadas para los que están sumidos en un sueño muy profundo más fuera que dentro de este mundo… » me hizo saber a una temprana edad que existen personas que sienten que viven una vida vacía, sin sentido, sin una meta, sin sueños, sin alicientes o peor aún las hay también que ni siquiera saben que viven de esa manera, como vivir una muerte en vida. Otras personas luchan contra una larga y penosa enfermedad, dependencia física, pobreza extrema, tragedias o situaciones que nunca buscaron. Si emocionalmente nos encontramos de ésta manera tenemos la tarea de hacer cosas que nos ayuden a encontrar o recobrar el sentido a la vida, la amabilidad y el cariño que nos damos a nosotros mismos y a los demás nos dará la sensación de que podemos darle vida a la vida, podemos apoyarnos en cosas sencillas y gratuitas como la naturaleza, la música, la lectura, la escritura, el arte, la sonrisa, las palabras de ánimo o un abrazo. Debemos extirpar de nuestra vida el egoísmo y la envidia, pues una vez que aceptamos que somos seres únicos y especiales no caben tan negativas emociones.

Llorar está bien a veces porque drena emociones, limpia el alma, disminuye el desespero repentino, desahoga la mente y en muchos casos elimina lo que llamamos nudo en la garganta, pero hacerlo por largo tiempo, con frecuencia o sin control aparte de aumentar los signos de cansancio disminuye nuestra capacidad de reinventarnos, de encontrar soluciones, de ser asertivos, de tomar decisiones correctas, de ser ecuánimes, pacientes y justos con nosotros mismos y con los demás. Aprender a llorar es una tarea de valientes y a decir basta de lloriqueos también . Empecemos hoy a pensar en 10 cosas hermosas que hemos vivido y 2 cosas positivas que podemos lograr en la próxima semana ¿ te animas ?..